La destrucción de la familia

Desde el principio, el régimen quiso romper todos los lazos familiares: tanto entre los cónyuges, como de padres a hijos.

“Comprendió que constituían una escollera de resistencia espontánea frente al proyecto totalitario de una dependencia exclusiva de cada  individuo en relación con el Angkar”.[1]

Los maridos ya no ejercían ningún tipo de autoridad sobre las mujeres, ni los padres sobre sus hijos, solo se debía obediencia al partido. Además, las familias eran separadas, los campos se dividían por géneros, cualquier tipo de acercamiento entre hombres y mujeres estaba mal visto, las relaciones sexuales sin tener lugar bajo sus órdenes, estaban prohibidas.

Los hijos, sobre todo los más pequeños, eran enviados a escuelas de adoctrinamiento, donde aprendían los principios del régimen y los padres no podían impedirlo:

No os preocupéis. El Angkar cuidará de ellos. ¿O es que no tenéis confianza en el Angkar?”- esa era la típica respuesta que recibía aquel que solicitaba ver a sus allegados”, relata Pin Yathay. [1]

Así, el grupo de edad entre los 14 y los 20 años proporcionó al partido una buena parte de sus mandos. Colmados de poderes e investidos de autoridad se convertían en arrogantes milicianos sin escrúpulos y los niños aprendían a espiar y a delatar a sus propios familiares. Una auténtica dictadura infantil. De hecho, de los 166 carceleros de Toul Sleng, sólo 25 tenían más de 21 años. Muchos de ellos, hijos de campesinos pobres, se habían unido a la guerrilla con 10 años. [2]

Niños-jemeres-rojos.jpg

Pero, si no se permitían las relaciones, ¿cómo pretendían los jemeres rojos que hubiese niños que adoctrinar? El partido quería convertir a la familia en una institución más del régimen. De tal forma que al menos 210.000 camboyanos de entre 15 y 35 años, es decir, el 3% de la población del país, fueron obligados a casarse en ceremonias en masa que iban de dos a 300 parejas, formadas entre desconocidos que jamás habían cruzado una palabra entre sí.

Tal y como explicó Rodrigo Montero, asesor de la Agencia Alemana de Cooperación para el Desarrollo, los objetivos de esta política eran “por un lado asegurar la reproducción biológica y social bajo el yugo del Estado militar y, por otro, perpetuar la hegemonía de la ideología del régimen y la alienación de la población hacia él”. [3]

Estos matrimonios impuestos han dado lugar a dramáticos testimonios de abusos sexuales y maltratos, tanto dentro del mismo matrimonio, como fuera, producto del desarraigo, de la eliminación del amor y el cariño, valores de cualquier sociedad, que los jemeres habían succionado.

En algunos casos estos episodios de violencia sexual tuvieron lugar incluso en grupo, especialmente antes de las ejecuciones, así como violaciones en las cooperativas, a través de la explotación y esclavitud sexual. [4] Las consecuencias son obvias, embarazos forzosos o, por el contrario, abortos en las peores condiciones, considerados crímenes de lesa humanidad, como ya hemos analizado, todo ello, sumado a la hambruna masiva y el trabajo esclavo.

El régimen, aparte de diezmar a las existentes, destrozó el concepto de familia y las cifras siempre ayudan a comprender la dimensión de la barbarie.

La natalidad se derrumbó de un 3% en 1970 al 1,1 % en 1978 [5]. En 1989, el 38% de las mujeres eran viudas, un 10% viudos y el 35% de cabezas de familia eran madres.  De 200 familias que estaban instaladas en una aldea de la zona norte, en enero de 1979, solo cincuenta habían sobrevivido y solo una había perdido “únicamente” a sus abuelos. [6]

@sisulopez

 

Fotografía: Reuters


 

[1] YATHAY, Pin L`utopie meurtrière. Un rescapé du gènocide cambodgien témoigne. Bruselas: Complexe, 1989

[1] MARGOLIN, Jean-Lous op.cit. pág. 679

[2] BRUNETEAUT, Bernard. op.cit. pág 278.

[3] SALVÁ, Ana. “Camboya juzga a los Jemeres Rojos por imponer matrimonios forzosos masivos”, El País, 2016

Para más información, visitar GBV Under the Khmer Rouge

[4]  DE LANGIS, Theresa, STRASSER, Judtih, KIM Thida, TAING, Sopheap LIKE GHOST CHANGES BODY – TPO Launches new in-depth study report on Forced Marriage under the Khmer Rouge. Cambodia:Transcultural Psychosocial Organisation Cambodia, 2014. También, de los mismos autores: A Study about Victims’ Participation at the Extraordinary Chambers in the Courts of Cambodia and Gender-Based Violence under the Khmer Rouge Regime, 2015

[5] SLIWINSK, op.cit, págs. 49 -67

[6] MARGOLIN, Jean -Lous, op.cit. pág. 664.

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